CONOCE LAS RUNAS

FEHU:
Esta runa es emisora, atrae el poder. Facilita el aumento de todo tipo de bienes materiales. Representa el éxito y las ganancias, también en diferentes ámbitos, como la riqueza interior. Pero siempre que se haya ganado con el esfuerzo.

URUZ:
Representa al varón y el deseo sexual. Es la runa de la testosterona. También nos indica una excelente salud y robustez, o del restablecimiento rápido de una enfermedad. Es un buen amuleto para la salud y para suscitar el ardor sexual. En el campo de los negocios nos indica el resurgir o el inicio de una nueva empresa. Nos puede avisar de cambios hacia una nueva situación en general.

THURISAZ:
Destructora de maleficios, rompe barreras e impedimentos. Es la runa del dios Thor, el dios guerrero por excelencia. Representa el destino y el desencadenamiento brusco de nuevas situaciones. Potencia la voluntad de acción, siempre con diplomacia y tolerancia. Es defensora del mal.

ANSUZ:
Potencia la actividad mental. Facilita la inspiración. Esta runa representa la verdad transmitida por la palabra. La cultura, los buenos consejos. Es la comunicación y el entendimiento. Anuncia la posibilidad de llegar a buenos acuerdos. La habilidad en los negocios y el poder de convicción. Facilita la clarividencia. En cualquier situación difícil otorga buen juicio.

RAIDHO:
Representa la libertad, los viajes, las mudanzas, cuidado con el riesgo de estancamiento. Es la runa del movimiento y la evolución. El ritmo, la agilidad. Es necesaria la orientación para propiciar los cambios. En su lado negativo puede indicarnos el viaje definitivo (la muerte). Una separación dolorosa, o el miedo a la responsabilidad de la pareja, la huída.

KENAZ:
La runa de la curación, calma la ansiedad y el miedo, Es la luz de la mente y el fuego del corazón. La runa de los amantes y de los artistas. Favorece la creatividad. Algo bueno se está gestando. En magia se utiliza para invocar las ganas de vivir, para estimular el ingenio. En su parte negativa nos lleva a la apatía a la desmotivación, hay que esforzarse y volver a encender el fuego del alma.